Tegucigalpa, Honduras.
Su mente iluminada comenzó a brillar con luz propia y le valió un nombre como uno de los estadísticos deportivos más importantes de Honduraspero a principios de este siglo su vida daría un giro completo con un turbulento caso que lo perseguiría hasta el último día de su existencia.
Amante empedernido de la historia, los deportes y los números, Walter Urbina perdió la batalla por paro cardíaco el 9 de abril de 2024 y con ello se despidió de más de dos décadas de angustia marcadas por juicios, sentencias y prisión.
Y el 6 de octubre de 2001 se convirtió en un verdadero punto de inflexión para el hombre que empezó a mostrar su intelecto en el programa. ‘X-0 da dinero’ del Canal Cinco. Aquella noche del sábado la vida del periodista deportivo se apagó, Arístides Sotoen un evento que sigue dejando muchas preguntas y pocas respuestas.
El cuerpo del comunicador fue encontrado tres días después en el sótano de un hotel de San Pedro Suladonde se había alojado para cubrir el duelo eliminatorio entre Honduras y Trinidad y Tobago (acordado para el domingo 7 de dicho mes).
El comienzo de la pesadilla en los juzgados
En medio de un sonado proceso, Walter (junto al locutor Edgardo Zúniga) fue capturado en 2003 en cumplimiento de una orden emitida por el Juzgado Penal III. Ese fue solo el comienzo de un tormento en el que Urbina y su compañero de juicio fueron acusados de homicidio. La pesadilla para él apenas había comenzado.
A partir de ahí alternó sus días entre prisión y libertad parcial. “Me robaron dos años de mi vida, me separaron de mi hija; “Era una niña en ese momento a punto de cumplir 6 años”, dijo sinceramente en relación a aquella primera experiencia suya tras las rejas. Las visitas a los tribunales y los litigios se convirtieron en una costumbre tan común como tediosa.
”Me dijo que en el penal pasaban muchas cosas, pero me dijo que allí lo trataban bien. Me dijo: ‘Te juro que no tuve nada que ver con la muerte de Arístides’”, dijo un amigo.
Walter fue liberado en 2005 gracias a una absolución, pero dos años después fue condenado a 17 años de prisión. El mundo estaba sobre él, pero un recurso le permitió sortear parcialmente los barrotes mediante algunas medidas de precaución, como presentarse a firmar todas las semanas.
Su vida entre los medios y la prisión
Respaldado por el nombre que ya se había ganado en ‘X-0 da Dinero’ y en Televicentro antes de aquella fatídica noche de octubre, Walter encontró un espacio en VICA Televisión para ejercer una pasión que podía pesar más que la carrera que eligiera en las aulas universitarias. .
Y Urbina era pasante estudiando Ingeniería Eléctrica, pero su amor por los números deportivos lo llevó a trabajar en el periodismo. Aquí se convirtió en un verdadero experto en archivos.
“Lo conocí en ‘X-0 da Dinero’ e intercambiamos información. En las estadísticas de Mundiales o Eurocopas pesaba mucho. Esa era su especialidad. Manejaba los récords de la Liga Nacional, pero en esos temas internacionales era terriblemente bueno”, dijo el estadístico Francisco Rivas al describir al ex estrangulador del citado programa dirigido por Salvador Nasralla.
¡Su conocimiento era incuestionable! No hubo dudas. La pantalla fue testigo de la sabiduría de un hombre que volvería a ser sacudido en 2009. La Corte Suprema de Justicia dejó firme la sentencia de 17 años y, tras un recurso de revisión interpuesto por la defensa, en 2017 se emitió una orden de captura contra Urbina.
La despedida del genio de la historia
Walter fue detenido en su domicilio en el barrio Cerro Grande de Tegucigalpa y el 9 de mayo de 2017 fue trasladado al Centro Penitenciario Nacional de Támara. Allí ingresaría al módulo de Diagnóstico y durante su estancia en la celda desarrolló dos enfermedades: diabetes e hipertensión. Precisamente esto último provocó su muerte.
A las 19.10 horas de este segundo martes de abril de 2024 sufrió un infarto al interior del penal y una hora después (20.10 horas) falleció en el Hospital Universitario capitalino.
“Hoy murió mi hermano Walter Urbina, murió sin volver a ver la libertad, murió solo, murió víctima de la injusticia. La muerte le llegó de repente, mientras él y yo esperábamos la resolución de la Corte Interamericana de Derechos Humanos”, expresó consternado Zúniga al expresar el dolor que le causa la muerte de su amigo y hermano en batalla.
Walter se fue a los 54 años y con él quedó implícitamente uno de los mejores historiadores del deporte.
Descansa en paz, genio…


