La ciudad de San Pedro Sula, al norte de Honduras, continúa inmersa en un ambiente de largas filas de personas, especialmente jóvenes recién egresados de colegios y universidades, en busca de empleo.
Desafortunadamente, la gran mayoría de quienes buscan empleo regresan a casa sin tener la oportunidad de ganarse el pan de cada día.
Esta fuerza laboral no pierde la esperanza y cada día retoma su búsqueda frente a establecimientos de la industria textil, confección o maquila que, generalmente a principios de año, ofrecen un puesto disponible.
Un informe de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH) reportó una alta tasa de desempleo durante finales de 2023, con estadísticas preocupantes, que incluso empeoraron desde 2019 con más de 200 mil personas sumadas al ejército de desempleados en el país.


